• Nos sorprende la fuerza imaginativa de la poesía de Juan José Rodríguez. Gracias a su fuerza sugestiva, los poemas se rodean de ecos musicales, de coloraciones y reverberaciones luminosas; desde ellos se elevan la flor o el ave, la onda musical o la pincelada, en rememoración del gesto del músico o del pintor a quien rinden homenaje. El «vacío» al que apela el poeta no es sino el necesario silencio en que resuena el poema, el espacio enmarcado para su manifestación, el momento de concentración extrema en que se pronuncia la consagración del mundo y del instante. Viaje a la mansedumbre es un viaje a la serenidad desde la que emergen las cosas en su levedad y simpleza. «Lo sagrado —nos dice el poeta — es ligero y es simple».

    IVÁN CARVAJAL

    Poesía del silencio, de los intersticios, del sentimiento adivinado en el murmullo como una esfuminada iluminación. Ala de mariposa de la levedad, ponderación de la transparencia. Hermoso libro de poemas. Distinto. Levitando entre el pensar y el sentir. Como una hoja danzando en la brisa. Como un haikú.

    CARLOS EDUARDO JARAMILLO


  • Viaje a la mansedumbre, por Andrés González Castro, Revista El Ciervo nº 700-701 (julio-agosto/2009)
    Viaje a la mansedumbre, por Ernesto García López, Suplemento Pata de Gallo, Literaturas.com (marzo/2009)