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  • Hay algo que inmediatamente atrae y, al mismo tiempo, hace pensar en la poesía de Leone D’Ambrosio: esas elecciones lexicales caracterizadas por arduas asonancias que tienen remisiones y significados complejos que se encuentran por la magia de combinaciones míticas y fonéticas, a menudo oximóricas, y se articulan en el magma atípico de la metáfora. Raíces históricas y remisiones se injertan en distintos planos, y están entretejidas en lugares y tiempos distintos, como microcosmos dentro de los cuales se articula la poesía, en referencias semióticas espacio-temporales que van de la Biblia al mítico mundo griego, hasta las rutas de Colón, donde hay desafío de tiempo y civilización, más allá de la caducidad de las estructuras sintácticas que sostienen la fluencia de los versos en su verificación en lo real, pero que, mientras tanto, revelan un refinado hombre de cultura. Pero, de la lectura de sus poesías, se nota una metamórfica sucesión de imágenes, que van a externalizarse hacia una feliz síntesis, en alternado verso largo, pero connotada por transmutación de forma y de tonalidad. Donde justamente no falta la referencia órfica, mientras la palabra escandida es un puro sonido en condiciones de crear universos, considerados también en su precedencia, con la misma rapidez con que se puede disolverlos. En algunas poesías es sobre todo la condición existencial la que cambia, y, en consecuencia, también el tono lírico.

    Mientras las palabras tienen un tono coloquial, confidencial y se dirigen a una alteridad, con expresiones de amor. Se entrevé la luz de Dios que llega para paliar disolvencias del alma, y es aquí donde se tiene la sensación de un cambio de ruta importante, quizá más insondable, pero presente en la poesía, precisamente por la inmersión de la palabra en lo sublime. En este sentido, se aclara también el título de la recopilación, puesto que el amor declarado, no es más que la pasión por la vida desmesurada y reiterada varias veces también en lo real, en los afectos familiares, cuando se piensa que la muerte puede esperarnos en cualquier rincón de casa. El resultado formal del texto es poemático, mientras que el poeta, como siempre, se vale de instrumentos refinados y elegantes, para orientarse, no extraviarse y seguir siendo siempre él mismo, empleando incluso sensuales abstracciones. Poeta complejo y sapiencial, Leone D’Ambrosio, que fascina y convence, al que es preciso leer con suma atención.

    LIA BRONZI

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    leone

    Leone D’Ambrosio es una de las voces más significativas de la poesía italiana contemporánea, sus textos han sido acogidos favorablemente desde sus inicios por Libero De Libero y Natalia Ginzburg. Nacido en Marsella en 1957, se licenció en Letras en la Universidad La Sapienza de Roma. Rocco Salerno le ha dedicado el ensayo L’ambivalenza di Eros e Thanatos nella poesia di Leone D’Ambrosio. Algunos de los mayores escritores italianos y extranjeros se han interesado por su poesía: Maria Luisa Spaziani, Stanislao Nievo, Rosetta Loy, Alberto Bevilacqua, Yves Bonnefoy, Philippe Jaccottet, Marcia Theophilo, Elio Filippo Accrocca, Giuseppe Bonaviri, Michele Prisco, Davide Rondoni, Giorgio Bàrberi Squarotti, Paolo Ruffilli, Maurizio Cucchi, Elio Pecora, Luciano Luisi y Andrea Gareffi.

    Ha publicado una decena de libros de poesía, que han sido parcialmente traducidos al francés, español, alemán, portugués, polaco, inglés y ruso. Ha recibido, entre otros, los premios Circe‐Sabaudia, Sant’Elia Fiumerapido, Laurentum, S. Penna, Rhegium Julii, Frascati‐A. Seccareccia, Prix de l’Academie des Lettres (Francia) y Simón Bolívar (Venezuela). Actualmente es investigador en la facultad de letras y filosofía de la Universidad de Roma Tor Vergata.

     

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  • LITURGIA DE AMOR
    Desenfrena vientos mi brasero
    y tú ya no llamas a mi puerta.
    Tu corazón consagra silencios
    y alarga mi solsticio de espera.
    La llanura huele a fruto maduro
    abierta al valor de un febrero tembloroso.
    Seré liturgia de amor por ti
    cuando el atardecer espíe con sus ojos
    la inagotable nidada de estrellas
    en un resto de cielo.

    LITURGIA D’AMORE

    Disfrena venti il mio braciere
    e tu non bussi più alla mia porta.
    Il tuo cuore consacra silenzi
    e allunga il mio solstizio d’attesa.
    La pianura odora di frutto pieno
    aperta al coraggio d’un febbraio tremante.
    Sarò liturgia d’amore per te
    quando la sera spierà con i suoi occhi
    l’inesauribile nidiata di stelle
    in un avanzo di cielo.

     

    Traducción de Carlos Vitale