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  • Begoña Callejón (Almería, 1976). Reside en la provincia de Granada. Licenciada en Psicología. Poeta y narradora. Ha sido editora de Fin de Viaje Ediciones. Actualmente imparte talleres literarios en distintas escuelas. Recibe la Beca Millenium en 2010 para la creación artística en la residencia Alcalá del Jucar.

    Ha publicado los libros de poesía Suicidio de libélulas (Celya, 2006), Extraña claridad (Devenir, 2007), Palabras para un cuerpo de ceniza con el 1º Premio Frances Bru 2007 (Ayuntamiento Canals, Valencia, 2007), Las putas toman sushi (Alea Blanca, 2009), Cenicienta en sangre (El gaviero ediciones, 2010), Locos de Altar, junto a Leopoldo María Panero y Rubén Martín (Alea Blanca, 2010), La camada feroz (Amargord, 2012), Los pájaros dibujaban en mis ojos (Huerga y Fierro, 2012), Cuando llegan las abejas (Diputación de Cádiz, 2012) y el relato ilustrado para adultos, Faula, la hora del vacío (Fin de Viaje, 2012).

    En la modalidad de relato gana el 1º Premio Carmen de Burgos (Almería, 1998) y queda finalista en el certamen Ciutat délx de microrrelatos (1998).

    Sus poemas han aparecido en antologías como La antología del beso (2009), Nueva poesía y narrativa hispanoamericana del siglo XXI (2009), Y para qué más poetas (2010), Blanco Nuclear (2011), Mujeres que aman a mujeres (2012), Hijas del pájaro de fuego (2012), Sangrantes (2013. Edición de Luna Miguel), 25 poemas (Sigue leyendo, 2013), (in)versa: 44 poetas españolas contemporáneas (2014) y Con & versos. Poetas andaluces para el siglo XXI (2014).

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  • El pájaro y su jaula

    no sé si te atreves a ser jaula y reunirlos a todos en un gemido de ausencia. no sé si te atreves a apiadarte de esa miseria voluptuosa. sólo buscas aquel sueño que se consumió por error. Mira tus manos, están ahí, pero tu cuello ya está en hora muerta, se despliega, inaccesible. gesticulas como un ciego y tu máscara blanca cubre el animal que eres. sin cráneo rezas porque acabe el sueño carmín. pájaros coagulados que al cruzar el umbral se alimentan de tus entrañas. y así, llegarán los féretros profanados, el viento que se cuela por tu vientre abierto como incienso que abrasa el juego despiadado de las aves. pensabas que te reconstruirían por dentro pero te taladran sus reclamos. los pájaros rojos buscan la piedra de la locura de pizarnik, se ocultan en recintos viscosos, entre las sombras de tus costillas. cuando ya están todos dentro te susurran al oído: ¿conocés vos la oscuridad?